Drenaje de Navojoa termina contaminando el río Mayo; se requieren más de 300 mdp para frenar el daño

NAVOJOA, Sonora. – Más de 450 litros por segundo de aguas negras están siendo vertidos al río Mayo debido a la falta de capacidad de la Planta Tratadora de Aguas Residuales (PTAR) en Navojoa, reveló la Comisión Nacional del Agua (Conagua). Esta situación representa un problema grave de contaminación que afecta a toda la región, desde Navojoa hasta su desembocadura en el Mar de Cortés.

El delegado estatal de Conagua en Sonora, Rodolfo Castro Valdez, informó que actualmente sólo se pueden tratar 300 litros por segundo, por lo que el resto del drenaje sin tratar fluye directamente al cauce del río, contaminándolo. Sin embargo, el problema es mayor, ya que el drenaje de los municipios de Etchojoa y Huatabampo también se suma a la contaminación a lo largo de la cuenca.

“La región del Mayo tiene que trabajar mucho en la cultura del tratamiento de aguas residuales. Si logramos integrar proyectos estratégicos y generar conciencia en todos los municipios, es posible que el río Mayo vuelva a florecer”, afirmó Castro Valdez.

Como solución, se propone una inversión superior a los 300 millones de pesos para la ampliación de la planta tratadora de Navojoa y la construcción de nuevas plantas en Etchojoa y Huatabampo. Esta inversión sería compartida entre los tres niveles de gobierno, con el objetivo de tratar el 100% de las aguas residuales que se generan en la región.

Además, se contempla un proyecto de reencauzamiento del río Mayo para evitar futuras inundaciones y mejorar su aprovechamiento. La estrategia incluye la construcción de una “planta espejo” en Navojoa que duplicaría la capacidad de tratamiento, incorporando dos nuevos módulos de 250 l/s, alcanzando así una capacidad total de 600 l/s, lo que permitiría cubrir la demanda actual y futura del municipio.

Por su parte, Artidoro Lagarda Yescas, director del Organismo Operador Municipal del Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Navojoa (Oomapasn), enfatizó la urgencia del proyecto.

“Todo se descarga al río. Por eso se ha insistido en la ampliación de la planta y la construcción de nuevos módulos. Esta es la única forma de revertir el daño ambiental y atender la sequía en los campos agrícolas y los hogares”, subrayó.

La contaminación del río Mayo no solo afecta al medio ambiente, sino que también pone en riesgo la salud pública, la biodiversidad del ecosistema y el abastecimiento de agua para actividades agrícolas y consumo humano. Por ello, las autoridades insisten en que este proyecto debe convertirse en una prioridad nacional, y que su implementación debe realizarse en etapas a lo largo de los próximos cuatro o cinco años.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *