En agosto iniciará obra de modernización en Distrito de Riego Río Mayo

La modernización de los sistemas de riego agrícola en Sonora comenzará este mes de agosto en el Distrito de Riego 038 del Río Mayo en Navojoa, y en septiembre continuará en el Distrito de Riego 041 del Valle del Yaqui, como parte del Programa Nacional de Tecnificación de Riego, con el cual se busca garantizar un uso más eficiente del agua y destinar mayores volúmenes para consumo humano.

Durante la conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum, acompañada por Efraín Morales, director general de Infraestructura Agrícola de la Conagua, y por el equipo de la dependencia, presentó los avances de este programa que tiene como objetivo modernizar 200 mil hectáreas agrícolas en todo el país, con una inversión de 60 mil millones de pesos.

Morales explicó que el programa fue diseñado en conjunto con productores agrícolas, gobiernos estatales y municipales, atendiendo problemáticas como canales deteriorados, presas derivadoras en mal estado y compuertas dañadas que provocan graves pérdidas de agua. También se busca sustituir el riego por inundación, que ocasiona filtraciones y evaporación excesiva, por sistemas más eficientes y tecnificados.

De acuerdo con Aarón Mastache, subdirector general de Infraestructura Hidroagrícola, la modernización permitirá un ahorro de hasta 44% de agua en infraestructura de presas y hasta 55% en tecnificación parcelaria, lo que representa un impacto positivo en la disponibilidad de agua potable para la población.

Actualmente, el programa ya está en marcha en seis distritos del país y se encuentra en proceso de licitación en diez más. Sonora ha sido identificado como uno de los principales focos de intervención, dado que los distritos del Río Mayo y Río Yaqui concentran una parte significativa de la actividad agrícola del estado y del uso del agua.

Cabe destacar que, según datos oficiales, en México el 76% del agua se utiliza en el sector agropecuario, de la cual alrededor del 34% se pierde debido a la mala condición de la infraestructura de riego, principalmente por canales de tierra. Con esta inversión, se busca revertir esa situación y priorizar el agua de riego para el consumo humano, garantizando un manejo más sustentable y responsable de este recurso vital.