
“Estamos a favor de la rehabilitación, pero no en residenciales”: vecinos de Paseo de los Ángeles se oponen a la apertura de centro de rehabilitación
Hermosillo, Sonora.- Habitantes de varios fraccionamientos ubicados sobre la calle Paseo de los Ángeles realizaron una manifestación en rechazo a la instalación de un centro de rehabilitación en la zona habitacional, alegando riesgos a la seguridad y posibles afectaciones a la convivencia familiar y a los menores de edad que transitan diariamente por el sector.
Durante la protesta, encabezada por la líder vecinal Liliana Alicia Rodríguez Corrales, los residentes expresaron que, si bien reconocen la importancia de contar con espacios para la atención de personas con problemas de adicciones, consideran inadecuado que este tipo de centros se establezcan dentro de áreas residenciales.
“Estamos a favor de la rehabilitación, pero no en zonas habitacionales. Aquí hay escuelas, niños y familias que a diario transitan por estas calles. Tememos por la seguridad de todos, porque no es el lugar adecuado para un centro de este tipo”, señaló Rodríguez Corrales.
Los inconformes aseguraron que desde el 12 de marzo de 2025 han estado manifestando su oposición. En ese tiempo, vecinos de al menos diez colonias cercanas han recolectado más de 200 firmas, las cuales fueron entregadas al Ayuntamiento de Hermosillo, así como a las áreas de Inspección y Vigilancia y Desarrollo Urbano. Sin embargo, denunciaron que no recibieron respuesta alguna.
El pasado 12 de agosto, las autoridades municipales notificaron a los residentes que la apertura del centro era un hecho, bajo el argumento de que actualmente no existe legislación específica que prohíba la instalación de clínicas de rehabilitación en zonas residenciales o comerciales mixtas.
Los vecinos señalaron que el inmueble en cuestión funcionó anteriormente como una escuela primaria y jardín de niños, pero desde el inicio de la pandemia había permanecido desocupado. Ahora, su reconversión a clínica de rehabilitación ha generado preocupación y rechazo.
Esta manifestación pública es la primera que realizan los colonos, aunque aseguraron que han sostenido pláticas previas con las autoridades municipales sin resultados concretos.
“Una persona en rehabilitación puede enfrentar problemas conductuales o emocionales, y no descartamos que eso pueda generar conflictos en el entorno. El riesgo es real y aquí estamos hablando de familias que viven pared con pared con el inmueble”, añadió una de las vecinas inconformes.
Los residentes reiteraron que su postura no es de rechazo a la rehabilitación, sino de exigencia para que exista una regulación clara que evite que este tipo de centros se instalen en zonas residenciales, proponiendo que sean ubicados en espacios destinados para ello y lejos de escuelas y viviendas familiares.



