Nepal confirma 30 muertos y más de mil heridos en protestas encabezadas por jóvenes de la “Generación Z”

Katmandú, Nepal.– El Ministerio de Salud de Nepal confirmó este miércoles 10 de septiembre un saldo trágico de 30 personas muertas y más de mil heridas durante las protestas masivas que han sacudido al país en los últimos días, marcando una de las peores crisis políticas y sociales de su historia reciente.

Las movilizaciones, encabezadas principalmente por jóvenes que se identifican como parte de la llamada “Generación Z”, estallaron el pasado lunes 8 de septiembre luego de que el gobierno ordenara el bloqueo de redes sociales y crecieran las acusaciones de corrupción contra altos funcionarios.

La crisis política se intensificó con la renuncia inmediata del primer ministro K.P. Sharma Oli, quien en un mensaje televisado pidió a la población “cooperar para resolver pacíficamente la difícil situación del país”. Su dimisión se produjo apenas un día después de que las fuerzas de seguridad abrieran fuego contra manifestantes en medio de violentos enfrentamientos callejeros.

El martes, cientos de manifestantes incendiaron parcialmente el edificio del Parlamento de Nepal, reflejando el profundo descontento social. Miles de ciudadanos se volcaron a las calles de la capital, Katmandú, portando pancartas en las que se autodenominaban la voz de una nueva generación que exige democracia, transparencia y libertad digital.

Expertos advierten que la crisis podría desembocar en un prolongado vacío de poder, ya que el Parlamento se encuentra dividido y sin un consenso claro sobre un sucesor inmediato al cargo de primer ministro.

La comunidad internacional, incluyendo la ONU y varios gobiernos de Asia, ha hecho un llamado urgente al diálogo, la moderación y a evitar una represión excesiva contra los manifestantes, subrayando la necesidad de encontrar una salida pacífica a la crisis.

Con el país en tensión y sin una ruta política clara, Nepal enfrenta ahora el reto de responder a las demandas sociales de una juventud que ha puesto en el centro de la protesta la defensa de la libertad digital y la lucha contra la corrupción.