
La Guerra Fría de la “Generación Z México”: Divisiones ideológicas marcan las marchas juveniles
CIUDAD DE MÉXICO.– Las marchas convocadas bajo el nombre “Generación Z México” se han convertido en un nuevo campo de batalla ideológica entre grupos de izquierda y derecha. El pasado sábado 8 de noviembre, alrededor de 300 personas participaron en una movilización que partió del Ángel de la Independencia al Hemiciclo a Juárez, con la participación de colectivos anarquistas, socialistas y anticapitalistas.
De acuerdo con los organizadores, esta primera marcha buscó “evitar que la derecha se adueñe de los símbolos de protesta de la Generación Z”, como la bandera de Luffy, personaje del animé One Piece, que se ha vuelto un emblema de las protestas juveniles en varios países.
Sin embargo, esta movilización se distanció de otra que se prepara para el próximo 15 de noviembre, impulsada por figuras conservadoras y ligada, según una investigación de AYAX, al diputado priista José Alfredo Femat Flores y a la empresa Monetiq Agencia.
Desde el otro frente, los promotores de la marcha del 15 de noviembre acusaron a la primera de “simulación” y de ser una estrategia del partido en el poder. “Ojo. Hubo una ‘marcha’ hoy haciéndose pasar por la Generación Z, cuando en realidad eran porros del Partido Comunista, financiados por el propio narco gobierno”, escribió en X Agustín Antonetti, director del Latin America Watch.
En la misma línea, el activista Arturo Villegas aseguró que los jóvenes que marcharon “no son oposición, sino simpatizantes del ala más radical de Morena”, calificando la manifestación como un intento por boicotear la marcha conservadora.
Por su parte, la convocatoria del 15 de noviembre ha sido impulsada por cuentas afines al conservadurismo, utilizando imágenes de One Piece y videos generados con inteligencia artificial, en los que se vincula la protesta con movimientos juveniles de Perú y Nepal. Aunque sus organizadores se autodenominan apartidistas, algunos legisladores de oposición, como el priista Carlos Gutiérrez Mancilla, han mostrado abiertamente su apoyo.
Tanto la presidenta Claudia Sheinbaum como la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, han restado legitimidad a esta segunda convocatoria, asegurando que tiene un trasfondo político y no representa un movimiento genuino de la juventud mexicana.



