
Tres policías de la CDMX son detenidos tras muerte de Erick Omar, joven golpeado durante arresto arbitrario
CIUDAD DE MÉXICO.– La indignación que generó la muerte de Erick Omar Chávez Díaz, un joven comerciante de 21 años, encontró un primer avance en la búsqueda de justicia: la detención de los tres policías implicados en la brutal golpiza que recibió durante su arresto el pasado 4 de noviembre en el Centro de la capital.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) confirmó que los agentes, adscritos a la alcaldía Venustiano Carranza, fueron arrestados después de que múltiples videos —grabados por cámaras de seguridad y por vecinos— revelaran la violencia con la que actuaron contra el joven, quien simplemente había salido a pasear a su perro cuando fue interceptado por varias patrullas.
En las imágenes se observa a los policías golpeando, arrastrando y subiendo por la fuerza a Erick Omar a una patrulla, mientras una vecina documentaba la agresión desde la ventana de su casa. “Así deberían ponerse cuando de verdad roban”, denuncia la mujer en la grabación, mientras los agentes le advierten al joven que “le van a volver a dar una calentada”.
La familia del joven reportó su desaparición desde esa misma noche. Días después, su cuerpo apareció con claros signos de violencia, en un hecho que ha sido calificado como un caso más de brutalidad policial en la capital del país.
Los agentes fueron llamados a comparecer ante Asuntos Internos el 6 de noviembre; al día siguiente, elementos de investigación procedieron con su arresto. Este lunes fueron vinculados a proceso. Además, la SSC informó el cese del director encargado de su supervisión.
La institución aseguró que la investigación continúa para deslindar responsabilidades y reiteró su compromiso de no tolerar actos que violen el Código de Conducta policial. Sin embargo, el caso vuelve a encender las alarmas sobre el alto índice de impunidad que rodea las agresiones cometidas por cuerpos de seguridad.
Datos del estudio Brutalidad policial en México: fenómeno sin límite revelan que entre 2015 y 2020 se registraron más de 33 mil denuncias por violencia policial en el país, pero solo 1 % llegó a sentencia condenatoria. La impunidad, según la investigación, alcanza el 99.5 %.
El caso de Erick Omar —sepultado este fin de semana en el Panteón Dolores— ha dejado a su familia entre el dolor y el miedo: aseguran haber recibido amenazas después de difundir los videos que evidencian la agresión. Para ellos, la detención de los policías es solo el inicio de un proceso que exige verdad, justicia y garantías de no repetición.
Mientras tanto, este nuevo episodio reafirma la urgencia de revisar, vigilar y transformar los protocolos de actuación policial en la Ciudad de México, donde cientos de abusos no logran documentarse, pero siguen ocurriendo fuera del ojo público.



