
Derechos Humanos da giro a caso de acosador en Navojoa.
El caso de Hazel, el hombre vinculado a proceso por abuso sexual en Navojoa, ha tomado un giro inesperado: ahora no solo se habla de la víctima, sino también de los derechos del imputado. Su esposa, Azucena, residente de Huatabampo, ha logrado que la Comisión de Derechos Humanos y el Instituto de la Mujer de su municipio intervengan, alegando inconsistencias en el proceso judicial que, según ella, podrían violar garantías básicas.
La familia cuestiona que Hazel fuera detenido antes de la vinculación formal, un punto que pone bajo la lupa el debido proceso. Además, exigen una revisión integral del material audiovisual que sirvió como prueba, argumentando que hay versiones incompletas que deben esclarecerse para una investigación justa. “No buscamos confrontaciones, solo transparencia”, declaró Azucena.
El caso ya no es solo un debate legal: ha movilizado a organizaciones indígenas y comunidades del sur de Sonora que conocen al imputado y expresan apoyo moral. Incluso se contemplan manifestaciones pacíficas si la percepción de irregularidades persiste.
Mientras, tres hijos esperan en casa la resolución de un proceso que divide aguas: por un lado, la justicia para la víctima; por otro, el derecho a un juicio imparcial. La intervención de Derechos Humanos añade una capa de complejidad a un caso que sigue escribiéndose.
Con información de: meganoticias.mx



