Menor es rescatado tras agresiones con palos y cables en Navojoa

El llanto de un niño en la colonia Tierra y Libertad de Navojoa no pasó desapercibido para sus vecinos. Durante años, escucharon gritos, golpes y sollozos tras las paredes de una casa donde Gabriel, un menor de edad, era presuntamente agredido con palos, cables, cintos y maderas por su propia madre, identificada como “Lety”. Este martes, la situación escaló: el niño apareció con heridas sangrantes en la espalda, lo que obligó a la comunidad a actuar, fotografiar las lesiones y, ante el intento de la madre por ocultarlo, recurrir a las redes sociales para pedir auxilio.

La viralización de la denuncia logró lo que el silencio burocrático no había permitido: la intervención inmediata del DIF Navojoa. A las 14:30 horas, Gabriel fue trasladado al albergue temporal Caari Al Leiya, donde ahora recibe cuidado especializado y protección. Luz Argel Gaxiola Vega, presidenta del DIF, confirmó que no existía denuncia formal previa, un vacío que refleja una realidad alarmante: muchas violencias se normalizan hasta que estallan en público.

Este caso no es solo sobre Gabriel. Es sobre la responsabilidad colectiva de denunciar, sobre la necesidad de romper el “no te metas” y sobre la urgencia de que instituciones como el DIF tengan canales más ágiles de respuesta. La indignación en redes debe convertirse en acción en la vida real: la próxima vez que escuchemos un grito, no basta con grabarlo; hay que marcar al 911.


Con información de: meganoticias.mx