“México no será colonia”, afirma Sheinbaum en Querétaro.

En el mismo Teatro de la República en Querétaro donde se promulgó la Constitución de 1917, la presidenta Claudia Sheinbaum alzó hoy la voz para trazar una línea en la arena frente a Estados Unidos: “México no se doblega, no se arrodilla, no se rinde y no se vende”. En un discurso cargado de simbolismo y dirigido tanto a la historia como al presente, Sheinbaum respondió sin nombrarlos directamente a los recientes condicionamientos, amenazas de aranceles y rumores de intervención militar provenientes de la administración Trump.

“México no regresará a ser colonia ni protectorado de nadie”, declaró frente a los tres Poderes de la Unión, reafirmando la soberanía nacional en medio de una relación bilateral que atraviesa por uno de sus momentos más tensos en décadas. Su mensaje no fue solo retórico: lo vinculó a la defensa de los recursos naturales y a las reformas constitucionales recientemente aprobadas —como la del Poder Judicial y la integración de la Guardia Nacional a la Defensa—, que, a su juicio, reflejan la esencia de la Cuarta Transformación.

En un 5 de febrero que coincidió con presiones estadounidenses sobre agua, seguridad y comercio, Sheinbaum optó por el tono de la resistencia institucional. No hubo provocación, pero sí una advertencia solemne: México puede ser socio, pero no subordinado. El mensaje quedó claro: la soberanía no se negocia.


Con información de: El Imparcial.