Mineros marchan a nivel nacional exigiendo justicia por desaparecidos en Sinaloa

El casco, la lámpara y las botas no son solo herramientas de trabajo; este sábado fueron símbolos de duelo. En nueve estados del país —Sonora, Sinaloa, Chihuahua, Guanajuato, Guerrero, Zacatecas, Durango, San Luis Potosí e Hidalgo—, miles de personas marcharon bajo el lema «Los mineros estamos de luto», exigiendo justicia por los diez trabajadores secuestrados el 23 de enero en Concordia, Sinaloa, de los cuales cinco han sido identificados sin vida.

La madrugada del secuestro, un comando armado irrumpió en el residencial La Clementina, donde la minera canadiense Vizsla Silver alojaba a sus empleados. Según versiones oficiales, los mineros fueron confundidos por el Cártel de Sinaloa como integrantes de un grupo rival. Hoy, cinco familias tienen certeza de su pérdida; las otras cinco aún esperan que el ADN confirme el peor de los desenlaces.

María Elena Moran, esposa de Francisco Antonio Esparza —con 40 años de experiencia minera y aún desaparecido—, sostiene la esperanza: «Ninguna muestra corresponde con él. Por eso aún podemos mantener la esperanza de que nos lo regresen con vida».

En Hermosillo, la marcha también honró a José Antonio Jiménez Nevares, el minero sonorense identificado entre los fallecidos, quien dejó esposa y dos hijas pequeñas. Su esposa lo recordó como «un joven alegre y muy responsable».

La presidenta Claudia Sheinbaum informó que la FGR mantiene una investigación profunda, sin descartar la extorsión como móvil. Pero las familias no solo piden investigación: piden verdad, justicia y que nunca más un minero sea blanco de la violencia.


Con información de: Aristegui noticias