Trump promulga ley que condiciona fondos a México por agua y seguridad

El agua del Río Bravo se ha convertido en moneda de cambio en la relación México-Estados Unidos. La nueva Ley de Asignaciones de Seguridad Nacional 2026, promulgada por el presidente Donald Trump, condiciona toda la asistencia financiera estadounidense a México a que el Secretario de Estado, Marco Rubio, certifique que el país está entregando el agua adeudada conforme al Tratado de Aguas de 1944.

El mensaje es claro: sin agua, no hay fondos. La única excepción son los recursos para combatir el fentanilo, aunque incluso esos tienen un candado: el 30% de los fondos de seguridad solo se liberará si México demuestra, en los últimos 12 meses, haber apoyado operaciones conjuntas contra el narco, desmantelado organizaciones criminales, respetado extradiciones y fortalecido la cooperación binacional.

El informe del Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes es aún más específico: pide a Rubio presionar por la liberación inmediata de 550,000 acres-pie de agua (unos 678 millones de m³) del Río Bravo para aliviar la “devastadora” escasez en Texas. Argumenta que la falta de entregas oportunas ha golpeado la economía agraria del sur de EU, y que esta medida busca “salvaguardar los medios de vida” de los estadounidenses.

Esta ley no solo es una presión hidrodiplomática; es un reajuste de la cooperación bilateral que vincula agua, seguridad y migración (prohibiendo fondos para “gestionar caravanas”). México enfrenta ahora un dilema estratégico: cumplir con el tratado de agua bajo presión externa, o arriesgarse a una reducción significativa de apoyo en un año ya complejo.


Con información de: Aristegui noticias