
Inauguran en Hermosillo primera estancia temporal para mujeres víctimas de violencia
Hermosillo cuenta desde hoy con un espacio diseñado para salvar vidas y reconstruir futuros. El Gobierno del Estado inauguró la primera estancia temporal para mujeres víctimas de violencia extrema y sus hijas e hijos, un refugio que ofrecerá atención integral a quienes se encuentren en alto riesgo de feminicidio.
Un lugar seguro
La titular de la Comisión Ejecutiva Estatal de Víctimas del Estado de Sonora, Lyzeth Salcedo Salinas, explicó que la estancia tiene capacidad para atender a 20 mujeres y sus hijas e hijos, brindándoles:
- Alojamiento temporal en 20 departamentos equipados.
- Atención jurídica y psicológica especializada.
- Talleres para la recuperación del proyecto de vida, incluyendo herramientas para el trabajo y planes de negocio.
«Lo que trabajamos en la Comisión de Víctimas es la recuperación del proyecto de vida. Buscamos brindarles herramientas para que recuperen su autonomía», señaló Salcedo.
Prevención de feminicidios
La estancia está dirigida a mujeres en situación de violencia extrema, clasificadas en código violeta por la línea Salva o consideradas de alto riesgo por la Fiscalía.
«Son mujeres que estamos evitando un feminicidio. Ese es el grado de violencia que estamos tratando», enfatizó la funcionaria.
Inversión y ubicación
El espacio, ubicado en la zona céntrica de Hermosillo, requirió una inversión de más de 24 millones de pesos y estará a cargo de la Secretaría de las Mujeres. Cuenta con:
- 20 departamentos equipados.
- Áreas comunes.
- Consultorios y espacios de atención.
Canalización y primeras beneficiarias
Las víctimas llegarán a la estancia a través de la Fiscalía General de Justicia del Estado, que las canalizará para su atención. Se estima que actualmente hay al menos siete mujeres en situación de violencia extrema que podrían ingresar de manera temporal.
Un paso adelante
La apertura de esta estancia representa un avance significativo en la política de protección a las mujeres en Sonora. No solo se trata de un techo seguro, sino de un espacio para sanar, fortalecerse y recuperar el control de la propia vida.
Con información de: El Imparcial.



