
Entre baches y aguas negras, Navojoa llega al límite del desespero
Navojoa, Sonora.– Calles convertidas en trampas y fugas de aguas negras que brotan como si fueran fuentes públicas: así describen los habitantes de Navojoa el deterioro que viven día a día en su ciudad. Lo que antes eran simples baches, hoy son zanjas capaces de destrozar vehículos y poner en riesgo la salud pública.
Uno de los puntos más afectados es la calle Bacobampo, una de las vialidades más transitadas de la ciudad, donde los automovilistas deben maniobrar con extremo cuidado para evitar daños a sus autos.
“He visto cómo los carros dejan la defensa o el mofle tirado aquí. Ya no son baches, son zanjas, y el municipio ni siquiera viene a echarle tierra”, lamentó Santiago Zauceda, vecino de la zona.
La falta de respuesta del gobierno municipal ha llevado a los propios ciudadanos a tomar cartas en el asunto. Armando Romero, residente del sector, decidió rellenar los baches con tierra y escombro, intentando reducir los daños que sufría su vehículo y ayudar a quienes transitan por el área.
“No es mi trabajo, pero nadie viene. La gente me agradece porque al menos el golpe ya no es tan fuerte”, comentó.
Como él, otros vecinos también han comenzado a cubrir los hoyos con lo que tienen a la mano, dejando en evidencia el abandono de las autoridades municipales y la urgencia de un plan de bacheo real y sostenido.
A esta crisis vial se suma un problema aún más preocupante: el brote constante de aguas negras en distintos puntos de la ciudad. Vecinos reportan fugas de drenaje en zonas donde antes no se presentaban, con olores insoportables y potenciales riesgos sanitarios.
Entre baches, drenajes colapsados y promesas incumplidas, los habitantes de Navojoa viven al límite del desespero, a la espera de que las autoridades respondan a una emergencia urbana que ya afecta la salud, el patrimonio y la dignidad de las familias.



