Concluyen carretera Bavispe-Nuevo Casas Grandes tras 90 años

Después de nueve décadas de espera, la Sierra de Sonora ya no está sola. La carretera Bavispe–Nuevo Casas Grandes, una obra de 1,822 millones de pesos, acaba de romper el aislamiento histórico de una región que vivía entre montañas y distancias infinitas. Ahora, lo que antes era un viaje tortuoso se ha reducido en hasta 95 minutos, acercando no solo dos estados, sino dos mundos.

El gobernador Alfonso Durazo Montaño y la presidenta Claudia Sheinbaum entregaron más que asfalto: entregaron acceso a salud, oportunidades económicas y reencuentros familiares. Para más de 115 mil habitantes de la sierra, esta vía significa que una emergencia médica ya no es una carrera contra el tiempo perdido, que el ganado puede llegar a los mercados sin desgaste, y que un abrazo entre vecinos de Sonora y Chihuahua es cuestión de minutos, no de horas.

La emoción se palpó en las voces de los habitantes: “Es un logro muy grande… gracias por lo que está haciendo por su gente”, dijo Ahidikza Sosa. “Cuánto tiempo estuvimos abandonados”, añadió José Miguel Álvarez. Esta carretera es, en esencia, un acto de justicia territorial, una reparación histórica que convierte la marginación en movilidad, y la lejanía en desarrollo.

Además, en el mismo acto se presentó el Proyecto de Expansión del Puerto de Guaymas, que duplicará su capacidad logística y energética, vinculando el progreso serrano con la proyección global de Sonora.

Hoy, la Sierra respira conectada. Y el futuro, por fin, llegó por carretera.


Con información de: El Imparcial