
Fiscalía avanza en investigación por mineros desaparecidos en Sinaloa.
Cada denuncia formal es un hilo más en la red de búsqueda. Y en el caso de los 10 mineros desaparecidos en Concordia, Sinaloa, solo cinco de esos hilos están tensos. La fiscal general Claudia Zulema Sánchez Kondo reveló este jueves que, pese a las investigaciones avanzadas —con cinco cateos en Mazatlán y Concordia—, únicamente se cuenta con denuncias ratificadas de cinco familias: dos de Sonora, dos de Zacatecas y una de Guerrero.
El llamado es claro y urgente: los familiares de los otros cinco mineros —incluida una familia de Chihuahua que ya tiene ficha de búsqueda— deben presentar la denuncia formal. Sin ese documento, la Fiscalía enfrenta límites legales para confirmar identidades, rastrear pistas y acelerar el operativo.
El hecho ocurrió el 23 de enero en el campamento minero La Clementina, donde un comando armado privó de la libertad a los trabajadores. Aunque hubo versiones de 14 desaparecidos, la Fiscalía mantiene la cifra en 10, basada en el reporte de la empresa. Mientras, las pertenencias halladas en los cateos son piezas de un rompecabezas que aún está incompleto.
La colaboración entre estados —Sonora, Sinaloa, Zacatecas, Guerrero, Chihuahua— es clave, pero sin denuncia, un minero desaparecido sigue siendo, para el sistema, un fantasma. La búsqueda no puede esperar a que el papeleo llegue.
Con información de: El Imparcial.



