Pareja escapa por techo de su casa en llamas en Hermosillo

La madrugada del sábado, en la cerrada Pueblo del Sol, sección Albina, el fuego no solo consumió una vivienda, sino que pudo haber cobrado vidas. Sin embargo, gracias a los ladridos de una perrita, la rápida intervención de vecinos y el heroísmo de policías municipales, Sara Yedith Jaime Fuentes, de 49 años, y su esposo lograron escapar ilesos trepando por el techo de su casa.

El origen del incendio

Sara relató que ella y su esposo se dedican a la recolección de material reciclable. En el patio frontal de la casa tenían almacenados colchones, ropa, sillones y aparatos eléctricos. Fue ahí donde, cerca de las 02:15 horas, se originó el fuego, propagándose rápidamente al interior y dejando la vivienda totalmente calcinada.

«Cuando abrí la puerta ya vi bastante luz y le digo, ‘sabes qué mijo, se está quemando’. Rápido él se levantó y se vistió, ya cuando salimos le digo que saque la manguera para que mojara y no llegara el fuego», narró Sara.

Gritos de auxilio y apoyo vecinal

La pareja no podía salir por la puerta principal. En su recámara había una ventana con rejas que daba a la parte trasera. A gritos, Sara pidió ayuda para alertar a los vecinos.

«Cuando llegaron los oficiales me escucharon gritar que pedía auxilio, ellos se subieron por ese lado al techo, tumbaron la ventana para que nosotros saliéramos», recordó.

Gracias a la colaboración de los elementos de Policía Municipal, la pareja pudo salir de la recámara, subirse al techo y descender por unas escaleras improvisadas, resguardándose fuera del domicilio.

Intervención de Bomberos

Al lugar también acudieron elementos del Departamento de Bomberos de Hermosillo, quienes sofocaron el fuego y controlaron la situación. Aunque la vivienda quedó completamente dañada, ninguno de los afectados resultó lesionado.

Lección de solidaridad

El incidente es un recordatorio de que la solidaridad vecinal y la pronta respuesta de las autoridades pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte. La pareja perdió sus pertenencias, pero salvó lo más valioso: su vida.


Con información de: El Imparcial.