
Descubren ajolotes tarahumara en Álamos por primera vez en la historia
La biodiversidad de Sonora suma un capítulo inédito. Por primera vez en la historia, biólogos e investigadores descubrieron ejemplares de ajolote tarahumara (Ambystoma rosaceum) en el municipio de Álamos, al sur del estado, ampliando significativamente el rango de distribución conocido de esta especie endémica de México.
Un hallazgo que reescribe la historia natural
Hasta ahora, se creía que esta especie solo habitaba en regiones como Cananea y el noroeste de Sonora. El hallazgo en Álamos —que no debe confundirse con el ajolote de Xochimilco, el mismo que aparece en el billete de 50 pesos— representa un hito para la ciencia y la conservación en el estado.
El biólogo Miguel Gastélum, responsable del descubrimiento, explicó que el encuentro fue producto de una casualidad: mientras mostraba la palma de la mirgen a investigadores de Arizona, encontraron los ejemplares.
«Este hallazgo abre un camino muy grande para nuevos proyectos de conservación y de investigación sobre la especie. Es algo increíble tenerlo en Sonora. Buscamos que sea una especie bandera, que la gente se sienta orgullosa de tener este tipo de animales y lo comparta», expresó.
Conservar al ajolote es conservar el ecosistema
Gastélum destacó que proteger al ajolote implica proteger todo su entorno: su hábitat, reptiles, serpientes, aves, felinos y demás componentes del ecosistema. La especie está enlistada en la NOM-059-SEMARNAT-2010 como sujeto a protección especial, lo que significa que su captura, traslado o extracción requieren autorización de las autoridades ambientales.
Ubicación secreta para proteger la especie
Con el objetivo de evitar visitas no autorizadas y proteger tanto a los ejemplares como a su hábitat, la ubicación exacta del hallazgo no será revelada por ningún medio, incluidas las redes sociales de los investigadores.
La medida busca prevenir la curiosidad o el interés malintencionado que pueda poner en riesgo a esta población recién descubierta.
Un orgullo para Sonora
El ajolote tarahumara se suma ahora a la riqueza natural de Álamos, un municipio ya reconocido por su belleza arquitectónica y su biodiversidad. Este hallazgo no solo enriquece el conocimiento científico, sino que invita a la reflexión sobre la importancia de conservar nuestros ecosistemas.
Álamos guarda un secreto. La ciencia lo revela. La naturaleza lo celebra.
Con información de: Tribuna del Yaqui.



